Una gota de esperanza ha caído sobre la Fiesta de los toros en estos últimos días, algo parece que ha removido el corazón de ésta y, sobretodo, de su futuro, de su juventud. Dos viejas glorias - que no glorias viejas- del toreo saben a lo que se enfrenta su antigua profesión y a lo que se arriesgan ellos mismos. Simón ha elegido a Luis Francisco como compañero de cartel de esta nueva aventura, una experiencia en la que la JUVENTUD, que es la que cuenta en realidad, tendrá especial importancia. Bien merecida se la tiene, por otra parte, por la valentía con la que defiende su afición en los tiempos en los que un simple aficionado está mal visto socialmente por la falta de valores y respeto que se mueve entre la población
Un cartel rematado éste del francés y el alicantino, en el que seguro sabrán soportar los toros mansos de los politicos, los exigentes de la afición de Madrid, los faltos de fuerza de las propias ganaderías actuales o los peligrosos de la sociedad...pero serán más los bureles importantes, los encastados, los bravos y los nobles, y la afición joven estará ahí para apoyarlos y pedir las orejas de la vida con la fuerza que la sociedad DE VALORES les ha concedido.
Esto es así, ahora la llave de la Puerta de Madrid la tiene la Comunidad, de ella depende, en una u otra elección, el futuro de la Fiesta no sólo en la capital de España, sino en cualquier municipio del mundo donde se respire albero.